Estas son unas de las conclusiones del estudio, publicado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Este documento hace parte del llamado Programa interamericano de biotecnología y bioseguridad de la entidad, cuyo objetivo es facilitar mecanismos para el desarrollo, la gestión y el uso seguro de estos insumos en favor de una agricultura competitiva y sostenible.
El informe explica que los países de la región sur cuentan con instituciones y personal calificado en cantidades muy superiores a las de las otras regiones, con base en los resultados de las actividades de investigación y desarrollo y de las alianzas con el sector privado.
Por su parte, la región andina se encuentra en una situación de desarrollo mediano a nivel de infraestructura y recurso humano, mientras que la inversión proviene, en su mayoría, de fondos públicos; sin embargo, explica el documento, la poca participación de la empresa privada en el tema es uno de los factores más limitantes para su desarrollo.
En Centroamérica, el progreso reportado es básico en materia de agrobiotecnología, con diferencias notables entre los países. No obstante, su biodiversidad es uno de los mayores recursos para potenciar su desarrollo.
El Caribe es la región más rezagada, pues solo cinco países (Jamaica, República Dominicana y Trinidad y Tobago, Barbados y Cuba) tienen capacidad instalada y recursos para la investigación y el desarrollo de la biotecnología.
El PIB agrícola de esta zona, relativamente bajo, explica esta situación.
En términos generales, el IICA sostiene que la importancia de los cultivos biotecnológicos en las Américas "no guarda relación con la cantidad de instituciones y recursos humanos calificados que hay en el continente, ni con la inversión en investigación y desarrollo que se hace en esa área".
La capacidad de innovación es altamente dependiente de insumos externos procedentes de países desarrollados. Pese a esta situación, sus recursos naturales hacen que las Américas tengan un gran potencial.
"Además, la región cuenta con instituciones como el Centro Internacional de la Papa (CIP), el Centro Internacional de Agricultura Tropical (Ciat) y el Centro Internacional para el Mejoramiento del Maíz y del trigo (Cimmyt), que constituyen una importante plataforma para la formación de recursos humanos altamente calificados", concluye el informe.
'Agrobiotecnología en América Latina y el Caribe: estado actual de su desarrollo y adopción' |