colocaron gotas del portador de salmonela que después se destruyó.
“Desarrollamos una técnica de contenido biológico donde los microorganismos se destruyen a sí mismos”, dijo Roy Curtiss del Instituto de Biodiseño de la Universidad de Arizona, quien condujo el estudio.
“Las bacterias no sólo estallan, mueren y no sobreviven sino que pueden ser usadas como antígeno”, añadió Curtiss.
Un antígeno es una proteína que puede ser reconocida y atacada por el sistema inmunológico. Los expertos emplearon el antígeno encontrado en el Streptococcus pneumoniae que causa la neumonía bacteriana, y lo colocaron en la bacteria salmonela la cual invade las células y se reproduce sin control hasta que estallan.
La vacuna protegió a los ratones de la infección, y trasladó el antígeno del estreptococo a las células. Antes de que la salmonela pudiera hacer cualquier daño.
Se cree que el enfoque podría usarse no sólo contra las bacterias sino también en virus, infecciones por hongos y parásitos. Además, se puede solucionar el problema de usar las llamadas vacunas “vivas”, dijo Curtiss.
Estas inmunizaciones son altamente efectivas, pero aún cuando la bacteria o virus usado está atenuado o debilitado puede escapar y mutar a una forma peligrosa que cause enfermedad. Curtiss desarrolló un método para debilitar la salmonela viva, y que no pueda vivir fuera del tubo de ensayo.
Las bacterias se cultivan de manera que eviten que se forme una pared celular para que no puedan sobrevivir ni multiplicarse. Estas vacunas se administran oralmente, y se espera comenzar las pruebas en humanos dentro de un año.
Regulated programmed lysis of recombinant Salmonella in host tissues to release protective antigens and confer biological containment |